Hay personas que vienen buscando algo
y se llevan otra cosa.
No el remedio que pidieron.
No la palabra que esperaban escuchar.
Algo más callado. Sin nombre todavía.
Tiempo después vuelven distintas.
No vienen a agradecer lo que compraron.
Vienen a agradecer lo que resonó.
Resono no nació en un consultorio.
Nació en ese eco que se quedó.